ALCER Álava nace del compromiso y la unión de personas que, en un momento clave de sus vidas, decidieron transformar una experiencia difícil en una fuerza colectiva. Sus orígenes se remontan a la iniciativa de pacientes renales y familiares que, conscientes de la necesidad de apoyo, información y representación, apostaron por crear una asociación que defendiera los derechos y mejorara la calidad de vida de las personas con enfermedad renal en el territorio histórico de Álava.

Desde sus primeros pasos, ALCER Álava se ha guiado por valores como la solidaridad, la cercanía y la participación. La asociación surgió como un espacio de encuentro donde compartir experiencias, acompañarse mutuamente y dar respuesta a las inquietudes médicas, sociales y emocionales que rodean a la enfermedad renal crónica. Con el tiempo, ese espíritu inicial se consolidó en un proyecto sólido, comprometido y en constante evolución.

A lo largo de su trayectoria, ALCER Álava ha trabajado de forma continuada para visibilizar la enfermedad renal, promover la donación de órganos y defender una atención sanitaria y social digna para las personas afectadas. Hoy, la asociación es el reflejo de su historia: una comunidad construida desde la experiencia, la empatía y el firme propósito de mejorar la vida de quienes conviven con la enfermedad renal y de sus familias.